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martes, 14 de agosto de 2007

¿Cómo te imaginas a Dios?

Hay quienes se imaginan a Dios sólo a través de santos que lo han encarnado. Otros lo imaginan como leyes en funcionamiento.

Yo, cuando le hablo, imagino el universo, las estrellas, las nubes, el cielo y un algo atrás que no puedo percibir pero que sé que está. Eso, que sólo es algo para mí, sé que justifica mi existencia.

Tú, como lo imaginas?

miércoles, 4 de julio de 2007

Por qué hacer lo correcto no alcanza para el éxito?

Se me hace necesario definir éxito: estar seguros de estar haciendo lo que vinimos a hacer.

Esta es una pregunta para la que no encontré respuesta en ningún libro así que se la voy a formular directamente a Dios.

Como suele hacer a veces, para pasar inadvertido, quizá me envíe a través de alguien una respuesta posible.

A mí se me ocurre una a priori que me resulta insuficiente y por tanto, como todos las que me resultan insuficientes, algo complaciente con una necesidad de lógica y por tanto prescindible.

A ser franca no quiero tener una respuesta bastante buena. Quiero tener "la" respuesta o continuar con el interrogante abierto hasta que sea necesario.

Se me hace casi evidente que las acciones humanas impactan en más de un plano:

* uno en el hecho concreto del resultado esperado. en un ejemplo simple: si uno quiere ser abogado, estudia, rinde, desempeña trabajos de capacitación, lee; es decir realiza las acciones que cree necesarias y espera, en el nivel concreto una devolución específica por esto: ser un abogado con todo lo que esto implica: trabajo suficiente, paga suficiente, resultados favorables en líneas generales. Pero es cierto que la realidad se encarga de demostrarnos que a pesar de que uno puso todo el empeño, el tiempo, el esfuerzo, las habilidades aún así no alcanza para éxito.

* otro en las conductas secundarias y la intención: qué pensé para perseguir este resultado? Me importaron genuinamente las personas? Actué limpiamente respetando las reglas o hice lo conveniente y no lo correcto?

Pensé luego que cuando morimos lo único que nos acompañará será lo segundo. Si hubiera un juicio final o una vida posterior debemos reconocer que lo que hagamos en el segundo plano será lo único que realmente importe.

Pero aún así no me alcanza. No me quiero contentar pensando que el simple hecho de obrar bien en los dos planos sea motivo suficiente de satisfacción si esto implica una adaptación al fracaso. No me quiero contentar con un fracaso. Ni tampoco encontrar respuestas de que obras non sanctas en vidas anteriores tienen que ver con lo magro de los resultados. No porque no pueda ser posible sino porque Dios nos debe deparar algo más interesante que un simple ajuste de cuentas en cada vida, si no vivir tendría una impronta infeliz y a mí se me hacen contradictorios Dios y la infelicidad.

Aquí es donde entra El de lleno. Y le abro la pregunta ya no para conseguir el éxito sino para encontrar "la" respuesta. Si las cosas no resultan como espero y estoy haciendo lo mejor que sé entonces ayúdame o explícame. No me dejes aquí contentándome con un fracaso que creo que no merezco. La vida tiene que tener otra entidad. Que ser resignada no sea mi virtud porque no pude encontrar una virtud mejor que me conforme. Que la resignación sea mi vestido de temporada, no mi hábito.

¿Será aquí donde comienza a jugar la frase: "La fe mueve montañas"? Quizá. De algún modo no tendrían sentido los textos sagrados si cada frase no almacenara en sí misma un código específico en algún orden de la vida. De todas maneras hasta ver algún resultado en lo concreto, me alcanza a medias. Yo sigo con mi pregunta abierta sin estar dispuesta a conformarme con cualquier respuesta que me venga más o menos acorde.

domingo, 20 de mayo de 2007

Cómo puedo verte Dios?


Alguien ingresó a mi blog bscando estas palabras y se me ocurrió que sería una buena pregunta para hacerle a Dios e imaginé que su respuesta, en partes compartida con muchos que se la han hecho, sería la siguiente:

Estoy donde quieras que mires, fuera y dentro de tuyo pero al ser tan evidente no es tan sencillo verme, como la excesiva luz en los ojos. Quien quiera encontrarme me encontrará y quien quiera preguntar hallará respuesta. Como no tengo forma he materializado el mundo para que me puedas ver pero sólo lo harás el día que comprendas que ver a Dios es algo diferente a ver al mundo y he dado el libre albedrío para no interferir con vuestra voluntad de venir a mí.

No se me ve, se me experimenta.

Yo soy en ti y reacciono a cada búsqueda genuina tuya procurando lo mejor para tí. Cuando estás sufriendo también estoy ahí haciendo lo mejor pero pocas veces me has llamado para tu ayuda en esos días y es difícil comprender por qué sufrir es lo mejor para tí. Sólo pregunta. El día que estés preparado para aceptar la respuesta la comprenderás.

El mundo es extremadamente más complejo de lo que parece. Mírate. Pareces un ser sólido, sin embargo estás compuesto de átomos. Sabes cuál es la forma del átomo y sus proporciones? El núcleo viene a ser una nuez en el centro de un campo de fútbol y los electrones granitos de sal girando en el estadio. Ves que se parece poco a lo que imaginabas?

Hace no mucho en un programa de ciencia en la televisión un científico explicaba que el agujero negro de la galaxia terrestre tiene el equivalente a un millón de soles y que el correspondiente a otra un mil millones de soles. Crees por casualidad que esto responde al azar? La ciencia no acaba de comprender que cualquier ley que pueda encontrar es sólo una ley que yo puse a funcionar. Si no puedes encontrarme en lo cotidiano de tu vida, donde estoy en cada segundo, búscame en la ciencia: allí están los hombres tratando de comprender mis leyes y siendo tan soberbios que el encontrar alguna creen que ya no me necesitan para explicarlo todo. Me imaginas detras de cada planeta, de cada hombre, de cada planta? Por supuesto que no. Pensé en leyes y las materialicé como lo haces tú cada día contigo.

Si me quieres encontrar me hallarás. Algunos han aprendido a experimentarme a través del yoga o la meditación, en otros casos me sienten más próximo en los templos, otros me encuentran en el sufrimiento. Yo estoy todo el tiempo contigo acompañándote en lo que elijas, pero no te preocupes si no me puedes experimentar ya lo lograrás. Tu genuino deseo te traerá inevitablemente a mí donde te estoy esperando hace tanto tiempo.

jueves, 30 de noviembre de 2006

Preguntas a Dios

Escribe aquí la pregunta que desearías hacerle a Dios.
Seguramente algún texto sagrado o persona ya la hayan respondido. Si es así aquí encontrarás esa respuesta.
 
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